Lo mismo ocurre con un perro, con una pantera o con una cigarra. Leda decía: “Ya no soy libre para suicidarme desde que me he comprado un cisne”.
La muerte es un sacramento del que sólo son dignos los más puros: muchos hombres se deshacen, pero pocos hombres mueren.
No puede construirse una felicidad sino sobre los cimientos de una desesperación. Creo que voy a ponerme a construir.
Que no se acuse a nadie de mi vida.
No soporté bien la felicidad. Falta de costumbre. En tus brazos, lo único que yo podía hacer era morir.
Existe un plan general para el universo. Sólo salimos en los momentos sublimes.
En el avión, cerca de ti, ya no le tengo miedo al peligro. Uno sólo muere cuando está solo.
Existe entre nosotros algo mejor que un amor: una complicidad.
Marguerite Yourcenar
Poeta, novelista e historiadora belga de origen francés nacida en Bruselas en 1903. Fue reconocida mundialmente por la publicación de la novela "Las memorias de Adriano" en 1951, fama consolidada con otras novelas entre las que sobresale "Opus Nigrum" en 1968. En 1980 fue galardonada con la Legión de Honor y nombrada miembro de la Academia Francesa. Falleció en diciembre de 1987.
sábado, 8 de noviembre de 2008
martes, 14 de octubre de 2008
SECUENCIA DEL TIEMPO
1
Algo más que la noche está cayendo
Está cayendo mudamente tiempo
En un fondo de copa irrecobrable
2
Un tesoro de tiempo inempleable nieva
3
Más allá de mi vida se despliegan
Blancas llanuras desde siempre intactas
La nieve verdadera de las horas
Cayó siempre detrás de mis balcones
4
Hoy lo sé más
Hoy que me exalta tanto
El desolado amor de las desolaciones
Y admiro sin mesura entre sus velos
Trozos de vida bellamente en ruinas
5
Hoy quisiera saber un poco más
Si algo esperaba y si sería esto
Un poco más quisiera saber dónde
Dónde mi vida se ha estado viviendo
Si esperaba tal vez este momento
De mudez no buscada
O esta desolación que es buscar nada
O es nada este momento que esperaba
Y no esperaba desde nunca nada
6
Cae el oscuro anochecer huraño
La ciudad se cobija
Para entrar en las sombras embozada
Con una mano en sueños entre las de la noche
Y la frente desnuda bajo el frío
Algo más que la noche se despierta
En mí desde muy lejos se despierta
El que puesto a mirar desde mis lentos ojos
Ve que es de amor la miel de los faroles
7
Navegar junto a él en pensamientos
Menos veloces que el veloz instante
Para ver que se alejan los minutos
Horas que caben dentro de las horas
Y pisa el pie su propio paso
Y se espera el compás a que lo alcance
Su melodía
8
Ese que cuenta como su fortuna
Vanos ruidos de sílabas sin peso
Ese sólo podría afirmar sin mentira
(Pero precisamente no hace caso)
Que está del todo en el lugar que llena
9
Encerrado en mi casa oía al tiempo
Rondar afuera hecho una fiera airada
Pero otro en mí ese que habla ahora
Estaba ya rendido a su torrente
10
Pero di pero atrévete a decir
Que ése desde el comienzo había vencido
Habla hueco viviente ausencia alma
Mentira oracular dime "aquí estoy"
11
Tócame tiempo
Para tus dedos aún estoy desnudo.
Algo más que la noche está cayendo
Está cayendo mudamente tiempo
En un fondo de copa irrecobrable
2
Un tesoro de tiempo inempleable nieva
3
Más allá de mi vida se despliegan
Blancas llanuras desde siempre intactas
La nieve verdadera de las horas
Cayó siempre detrás de mis balcones
4
Hoy lo sé más
Hoy que me exalta tanto
El desolado amor de las desolaciones
Y admiro sin mesura entre sus velos
Trozos de vida bellamente en ruinas
5
Hoy quisiera saber un poco más
Si algo esperaba y si sería esto
Un poco más quisiera saber dónde
Dónde mi vida se ha estado viviendo
Si esperaba tal vez este momento
De mudez no buscada
O esta desolación que es buscar nada
O es nada este momento que esperaba
Y no esperaba desde nunca nada
6
Cae el oscuro anochecer huraño
La ciudad se cobija
Para entrar en las sombras embozada
Con una mano en sueños entre las de la noche
Y la frente desnuda bajo el frío
Algo más que la noche se despierta
En mí desde muy lejos se despierta
El que puesto a mirar desde mis lentos ojos
Ve que es de amor la miel de los faroles
7
Navegar junto a él en pensamientos
Menos veloces que el veloz instante
Para ver que se alejan los minutos
Horas que caben dentro de las horas
Y pisa el pie su propio paso
Y se espera el compás a que lo alcance
Su melodía
8
Ese que cuenta como su fortuna
Vanos ruidos de sílabas sin peso
Ese sólo podría afirmar sin mentira
(Pero precisamente no hace caso)
Que está del todo en el lugar que llena
9
Encerrado en mi casa oía al tiempo
Rondar afuera hecho una fiera airada
Pero otro en mí ese que habla ahora
Estaba ya rendido a su torrente
10
Pero di pero atrévete a decir
Que ése desde el comienzo había vencido
Habla hueco viviente ausencia alma
Mentira oracular dime "aquí estoy"
11
Tócame tiempo
Para tus dedos aún estoy desnudo.
TOMÁS SEGOVIA
martes, 7 de octubre de 2008
El novelista
Vestido de talento como de un uniforme,
es bien sabido el lugar de un poeta;
puede asombrarnos como una tormenta,
o morir joven, o vivir solo muchos años,
o ir hacia adelante como un húsar.
Pero él debe salir de su don infantil
y aprender cómo ser sencillo y desgarbado,
cómo ser uno al que nadie pensaría en
recurrir.
Pues, para lograr su más ínfimo deseo,
debe ser el todo del tedio, sujetarse
a quejas vulgares como el amor, ser Justo
entre los justos, puerco entre los puercos
también, y en su propia persona, si es que
puede,
acumular con celo los errores del hombre.
es bien sabido el lugar de un poeta;
puede asombrarnos como una tormenta,
o morir joven, o vivir solo muchos años,
o ir hacia adelante como un húsar.
Pero él debe salir de su don infantil
y aprender cómo ser sencillo y desgarbado,
cómo ser uno al que nadie pensaría en
recurrir.
Pues, para lograr su más ínfimo deseo,
debe ser el todo del tedio, sujetarse
a quejas vulgares como el amor, ser Justo
entre los justos, puerco entre los puercos
también, y en su propia persona, si es que
puede,
acumular con celo los errores del hombre.
W. H. Auden
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